En Ol’live elaboramos nuestro aceite siguiendo un principio que resume nuestra manera de entender el olivar: “Aceituna lenta, aceite rápido y frío”.
Aceituna lenta significa respeto por el tiempo, por el árbol y por la tierra. Nuestra producción es totalmente tradicional, con una recogida manual y selectiva, escogiendo entre los 1.500 olivos de nuestra finca únicamente aquellas aceitunas que alcanzan la máxima calidad.
Tratamos nuestros olivos con mimo, paciencia y respeto: con el abonado mínimo necesario, con la poda indispensable y sin forzar nunca su ritmo natural. Todo ello, aunque suponga una producción escasa. Porque para nosotros lo importante no es producir más, sino conseguir un aceite auténtico, excepcional y único.
Cuando hablamos de aceite rápido, nos referimos al tiempo que transcurre desde la recogida hasta la molturación. Las aceitunas se recogen durante la mañana y se trasladan inmediatamente a la almazara, en dos o tres viajes, para que no pasen más de dos horas desde que se recogen hasta que se molturan. Así preservamos la frescura del fruto y evitamos cualquier pérdida de calidad.
Y hablamos de aceite frío porque realizamos únicamente la primera extracción, a una temperatura inferior a 24 ºC, con el objetivo de conservar intactas sus propiedades más valiosas: sus aromas, su sabor, sus matices organolépticos y sus polifenoles.
Por eso nuestro lema no es solo una frase. Es una forma de trabajar. Aceituna lenta, aceite rápido y frío significa producir con paciencia en el campo, actuar con rapidez en la almazara y respetar al máximo la esencia natural de cada aceituna.
